miércoles, 27 de abril de 2016

Por unos meses (de momento), mi nuevo hogar

¡Hola a todos!
Sí, se que os he tenido abandonados por un largo tiempo, que mi última entrada fue hace mucho, pero hay un motivo bastante importante para ello, que quiero compartir con vosotros.
Como comenté en una de mis entradas anteriores, he estado cursando el Grado Superior en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma. Comencé a estudiar dicha titulación el año pasado, por lo que este año he estado realizando segundo curso.
Tal y como alguno de vosotros sabréis, los grados superiores se caracterizan por ser unas titulaciones cortas, las cuales, en condiciones óptimas, se terminarían en 2 años, durante los cuales estaría el período de 400 horas de Formación en Centros de Trabajo (comúnmente conocida como las prácticas). Por lo tanto, y siendo la fecha que es, en teoría, y si se hubiesen dado dichas condiciones óptimas, yo ahora mismo debería de estar en dichas prácticas. Pero... ¿se dieron las circunstancias? ¿o tuve que esperar a la temporada de evaluaciones extraordinarias? Bueno, os saludo a todos desde Mérida.

Saludos desde Mérida

Sí, eso significa que estoy ahora en las prácticas. Llevo 3 semanas y media (en total, unas 150 horas, del total de 400 que tengo que hacer) realizando la Formación en Centros de Trabajo en la Factoría de Software de Mérida, esto es, en Ibermática. Realizo mis prácticas como programador Java, aquello que he estado estudiando estos 2 años. Y la verdad, me encuentro cómodo aquí.
Las primeras semanas fueron las más duras: estuvimos estudiando tecnologías nuevas, como frameworks, JavaScript, y demás. Por así decirlo, había momentos en los que pensaba, "esto no es para mi", o "yo no puedo con esto". Pero, con esfuerzo y dedicación, esos momentos tan duros han pasado, y ahora me encuentro haciendo prácticas de casos reales. Bueno, eso y, en mis ratos libres fuera de la empresa, un proyecto en lenguaje C#, titulado HospiHunt. Se trata de un videojuego en 3D, del cual podéis echar un vistazo al código fuente en mi GitHub personal (tenéis el enlace a la derecha).

Fragmento de código de HospiHunt

Cada vez me siento con más ganas de seguir, más ilusionado, más contento, y más unido a mis compañeros de prácticas, tanto los de Java como los que no, los cuales hicieron que esos momentos duros, de estudio y de no saber qué hacer, fuesen más llevaderos. Les debo el haber podido resistir sin desvanecerme, sin echarme atrás.
Agradecer a mis profesores y compañeros de Plasencia, que me ayudaron a llegar hasta aquí, los primeros por darme los conocimientos necesarios, y los segundos por dar ese toque informal a las clases, por hacerlas más llevaderas, especialmente cuando, por motivos de finalización del curso o trimestre y tal, el temario se volvía más denso para así poder finalizarlo a tiempo.
Me gustaría acordarme de mis mejores amigos del pueblo, de Héctor, Laura, David y "Manor". Os veo poco, pero aún así, el hablar con vosotros me reconforta, me siento como en casa, en especial por las tardes, cuando me encuentro en mi habitación, agotado y cansado.
También me gustaría recalcar a mis padres, los cuales están haciendo actualmente un esfuerzo económico para mi manutención a 2 horas de casa, esfuerzo sin el cual yo no estaría escribiendo estas palabras.
Por último, me gustaría aclarar ese de momento del título. Está escrito así porque mantengo la esperanza de que, si lo hago bien en lo que me queda de prácticas, pudiese llegar a quedarme en la empresa. Por ello, daré lo mejor de mi mismo para alcanzar dicha meta.
Dicho esto, sólo queda despedirme, aunque anunciando, que dentro de poco llegaremos a la meta de 20.000 visitas. ¿Qué mejor momento para ello, que ahora, cuando estoy en un de los mejores momentos de mis últimos años?

viernes, 13 de febrero de 2015

Y por fin, la familia completa

¡Hola!
En primer lugar, y a modo de off-topic, me gustaría agradeceros que hayamos cumplido una nueva meta en el blog, llegar a la cifra que propuse hace exactamente un año, en la mitad de tiempo del objetivo. El haber llegado a estas 15.000 visitas ha significado mucho para mi, en especial tras unos meses de estudios en los que he tenido el blog algo descuidado. Así pues, para todos vosotros, ahí van 15.000 gracias.
Tras este pequeño inciso, me gustaría anunciaros una nueva adquisición, con la cual se cierra la familia, compuesta hasta ahora por el telescopio que compré en 2009, la cámara réflex de 2012, la tablet Nexus de 2013 y el smartphone Nexus del pasado año.
Como muchos de vosotros sabréis, empecé a estudiar un Grado Superior de informática (en concreto, el Grado Superior en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma, o D.A.M. para los amigos) el pasado año. Al poco de comenzar el curso, tanto mis compañeros como yo empezamos a llevar nuestros portátiles a clase para así poder llevar el trabajo a casa sin necesidad de recurrir a la nube. Pero remontemos un poco más.


Mi anterior portátil, un Toshiba Satellite C855-10W



El comienzo del fin

Corría el pasado verano. Debido a mis frecuentes idas al Lago de Jaraíz, apenas usaba el ordenador, por lo que no puedo dar una fecha o intervalo de tiempo concreto. Lo único que puedo decir es que un día, empecé a ver cómo mi portátil Toshiba no apagaba. Un fallo sin importancia pensé, pues yo era más de hibernar. Y si quería apagarlo del todo bastaba con reiniciar y extraer la batería una vez apagado. Pero poco a poco fue a más y empezó a afectar al inicio, por lo cual dejó de encender, obligándome a iniciar siempre accediendo al menú de selección de arranque. Tampoco mucha importancia por el tema de la hibernación.
Comenzaron las clases. Necesité instalar varios programas para programar, y empecé a ver las carencias del equipo. Empecé a plantearme el formateo (más aún desde un fallo que hizo que se dañase el disco duro, aunque conseguí salvarlo sin borrar ningún sólo dato), decantándome por ahorrar para un nuevo portátil, mientras tanto seguiría con el Toshiba.. Entonces apareció Windows 10.

Esperanza pasajera

Instalé Windows 10 entonces. Parecía haber perdido el ordenador algo de su velocidad, aunque era normal pues ya tenía el HDD sus años (en Windows 8 hacía ya tiempo que la había perdido). Pero parecía que se habían solucionado los errores al encender en gran parte, al pedir ahora seleccionar el sistema operativo, no así el fallo a la hora de apagar.




El problema vino al venir una nueva build de Windows 10. La partición que había asignado se quedó corta, por lo que intenté reducir el espacio ocupado. No solo no lo conseguí, sino que además se dañó la partición al estar el HDD ya dañado de por sí, por lo que tuve que reducir aún más la partición de Windows 8 para crear una nueva partición más grande, de 150Gb. Conseguí instalarlo mediante actualización de la versión que ya tenía, pero no fui capaz de cambiar de inglés a español, por lo que tuve que formatear.
Ahora sí, estaba con Windows 10, y en español. Pero el error que tuvo la partición, en un momento crítico en clase, hizo que el proceso final se catalizase.

Por fin

Tras estar unas semanas más, conseguí recaudar los fondos necesarios para adquirir el nuevo portátil. Durante los meses en los que encuadramos los hechos de esta entrada, estuve mirando varios modelos, aunque me dacanté finalmente por la marca MSI, por ser sinónimo de calidad a precios razonables.
Finalmente, tras varios cambios de modelo, elegí el modelo GE60 2PC-480XES, el cual compré hace relativamente pocas semanas. En principio, la fecha estimada para la compra estaría entorno a los carnavales, pero una ligera bajada de precio unido a que quedaban pocos en stock catalizó aún más el proceso de compra.




A día de hoy no puedo estar más contento por el ordenador. Lo primero que hice con él fue meter Windows 10 (aunque más tarde cambié a Windows 8.1 debido a un problema con el driver de vídeo), ampliar la RAM de 4 a 8Gb (usando el módulo de 4Gb con el que también amplié el Toshiba de 4 a 8Gb, aunque más tarde tuve que comprar otro nuevo ya que el antiguo era de 1333MHz y el del MSI era de 1600MHz) e instalar un SSD (Solid State Drive o Unidad de Estado Sólido) de 128Gb aprovechando una ranura mSATA libre.
En cuanto a demás especificaciones, encontraríamos un procesador Intel i5 4210H (dual core de 2,9GHz en 64bit, la frecuencia aumenta hasta 3,5GHz al saltar el Turbo Boost), un HDD de 500Gb 5400RPM, una gráfica nVidia GTX 850M GDDR5, pantalla fullHD...
Espero que este ordenador me traiga tantas alegrías como antaño me dieron tanto el Toshiba Satellite A110-160 como el Toshiba Satellite C855-10W, aunque eso sí, también espero que no tenga un final como el de aquellos dos (marcado tanto por los constantes problemas y cuelgues del primero por su baja potencia debido a su antigüedad, como por los numerosos problemas del segundo debido a fallos de hardware).

sábado, 18 de octubre de 2014

Y así se cumple la "profecía"...

¡Hola!
Aproximadamente un año ha pasado desde que compré mi Nexus 7. Es algo que podemos recordar al leer Como cada año, tenemos "cachivache" nuevo. Sin embargo, esta entrada no va dedicada a dicha tablet.
Como podéis ver en la entrada del año pasado, en el párrafo final, expreso mi deseo de que una imagen, situada en su parte superior, se haga realidad, y sostengo que es probable que, en las mismas fechas del siguiente año, esto se cumpliese. Esta entrada significa que hace unas semanas, unos 11 meses después, se cumplió la "profecía".

¿Qué esconderá?
¿Qué esconderá?

En efecto, casi un año después, y tras probar la experiencia Nexus, mi smartphone, un Sony Xperia P, se empezó a quedar corto. Además, poco a poco empezó a tener más problemas, tales como menor autonomía, algún que otro brick (se solucionaba formateando vía flash, pero no era nada cómodo), y lag con las llamadas (a veces tardaba más de una decena de segundos en sonar, y otros tantos en contestar dicha llamada). Tras más de año y medio con él, llegaba el tiempo de renovar.

¿Cual sería mi nuevo smartphone? Sony lo descartaba, por precio y su acelerada obsolescencia (que había sufrido con el P y a punto estuve con el Neo V). Samsung tampoco, tanto por precio como por su capa de personalización, que no me gusta demasiado. De hecho, no quería ninguna capa que se diferenciase un mínimo de AOSP. ¿Probaría suerte con algún chino? Tienen precios muy competitivos para lo que ofrecen, pero temo que no tendrían el mismo soporte que alguna de las marcas clásicas.

En definitiva, o bien optaba por un móvil normal y barato para meter AOSP (Cyanogen), o intentaría repetir la mejor experiencia Android que he tenido... la experiencia Nexus. Y así obré.

A decir verdad, desde que salió el Nexus 5 quise un smartphone Nexus. Sin embargo, eran bastante más caros que los smartphones que había tenido, y el Xperia P había cumplido sólo 8 meses.
Tras los bricks del Xperia, me tomé más en serio que era hora de dar el salto. Esto vino unido al despertar de una nueva afición, el desarrollo Android, que empecé con mis primeras modificaciones a WhatsApp. Comencé a ahorrar. Aún quedaban muchos meses para mi cumpleaños (mi objetivo) y para entonces habría salido el hipotético Nexus 6.
A un mes y medio de la fecha prevista, había conseguido ahorrar lo suficiente para el Nexus 5. La duda era si comprar éste o esperar lo poco que quedaba para comprar el Nexus 6 que, supuestamente, se llamaría Nexus X. Pero filtraciones del precio, así como más errores del Xperia (la batería me duraba apenas horas y coger llamadas era ya una utopía) decantaron la balanza.

Se nota la diferencia de tamaño...
Se nota la diferencia de tamaño...

Así, 3 días antes de mi viaje a Oporto (del que aún estoy escribiendo la entrada, estoy realizando algunos cambios a nivel interno en el blog para mejorar su estabilidad), me aventuré a comprarlo vía Amazon (ya que sería 50€ más barato que en Google Play pero manteniendo una garantía similar). Dos días antes del viaje me llegó, y al día siguiente la funda.
He de decir que, si la experiencia Nexus que tuve con la Nexus 7 era ya muy buena, de sobresaliente, con el Nexus 5 ésta llegó a matrícula de honor. El nivel de fluidez es impresionante, y el único lag que he tenido ha sido a la hora de cargar el mapa 3D de Los Angeles en Google Earth (y con unas cuantas apps ya abiertas en la multitarea).

Vista trasera de los Nexus Vista delantera de los Nexus
Doble Nexus, sensación única

Por lo tanto, ahora tengo smartphone y tablet para rato. Lo bueno de los dispositivos Nexus es que envejecen bastante bien, y más aún con la llegada de Android 5.0 Lollipop (versión que ya disfruto en la Nexus 7, no así en el Nexus 5 debido a que estoy esperando a la OTA).

miércoles, 2 de abril de 2014

Viaje exprés a Madrid

¡Hola a todos!
Hacía tiempo que no me pasaba por aquí. Desde la última vez, he estado bastante atareado con los estudios, así como viniendo periódicamente al pueblo para pasar los fines de semana con los amigos. Sin embargo, no penséis que me he olvidado de vosotros.
Durante este tiempo, han sucedido varios sucesos. En primer lugar, afectando al blog, durante una semana, más o menos, el blog estuvo caído, sin embargo por ahora parece que todo funciona como debería.
En segundo lugar, ya fuera del propio blog pero dentro de la temática de la informática, en enero empecé a modificar la aplicación de WhatsApp de Android para incluir los emoji de Hangouts (los oficiales de Android KitKat). Recientemente, me animé a publicar esta modificación en Aptoide, la cual actualizo al momento cuando sale alguna actualización oficial.



Yendo a lo más personal, también fue hace poco cuando me fui a Madrid, de viaje, con mi amigo Miguel Ángel. A continuación os contaré la historia de dicho viaje.
Todo comenzó cuando, en diciembre, conocí la noticia de la Fernando Alonso Collection. Sin duda alguna me encantaría ir allí, pensé. Rápidamente contacté con algunos familiares que pudieran ser futuros visitantes de la capital española. Sin embargo, en enero yo no podría ir, a causa de los exámenes de la facultad.
Comenzó febrero. Volvía a estar libre en tanto que los exámenes había finalizado, pero sin embargo decidí ir todos los fines de semana al pueblo debido a que un amigo mío iría al extranjero. Quería pasar unos últimos momentos con él antes de que se encaminase rumbo a Lisboa para coger un avión que no le traerá de vuelta hasta dentro de un año al menos.
Marzo. El mes comienza de la misma forma que el anterior, cuando de repente, a finales de mes, y tras haber perdido la esperanza por quedar apenas un mes de exposición, acontece un cúmulo de casualidades que, por supuesto, ha hecho posible esta historia. En primer lugar coincidió con que en la semana siguiente habría una huelga de varios días, por lo que me quedaría una semana completa (esto es, entre diario) en el pueblo. En segundo lugar, coincidió también con que dicha huelga sucedió 2 semanas antes de Semana Santa, por lo que el ritmo de estudio era ligeramente menor, algo que facilitaría un viaje de tal magnitud.



Por último, coincidía con que Miguel Ángel, que está estudiando en Madrid, vendría al pueblo para luego retirarse a su ciudad de estudio, algo que haría presuntamente el miércoles o jueves de aquella semana, permitiéndome también pasar mi primera noche madrileña en 2 años, en su piso.
La tarde del miércoles 26 de marzo nos dirigimos a la cercana Navalmoral para coger un autobús que nos acercase a la capital española, sin embargo por apenas 2 minutos no llegamos a tiempo, por lo que tuvimos que conformarnos con el tren, el cual sería más lento debido a sus múltiples paradas. Cuando llegamos a su piso, en Madrid, apenas quedaban unos minutos para medianoche.
Antes de apagar las luces para entregarnos a Morfeo, dedicamos unos minutos para planear lo que haríamos al día siguiente, debido a mi indecisión sobre ir por la mañana o por la tarde a la exposición. Decidimos finalmente que, por temas de puntualidad a la hora de volver a mi residencia verata, lo mejor sería que visitase la exposición por la mañana, dedicando las horas post-almuerzo a visitar a mi familia de Madrid.
El plan no sufrió variaciones a lo largo de su realización, por lo que pude visitar la exposición, donde hice una buena cantidad de fotos (ver galería). A continuación os dejo con algunas de ellas (click en ellas para ver sus datos EXIF):





Una experiencia, sin duda, inolvidable para un seguidor de este deporte como yo, la cual me gustaría repetir en un futuro cercano, siempre que se vuelva a realizar una exposición así.

domingo, 23 de febrero de 2014

Novedades para el blog

¡Hola!
Esto es un no parar. Si hace unos días os comunicaba la noticia de que llegábamos a las 10.000 visitas, hoy tengo otra noticia más que afecta al blog.
Como habréis podido ver todos aquellos que me estéis leyendo, el blog ya no está en su antigua dirección (http://adrian1310.blogspot.com), aunque se podrá seguir accediendo desde ella. Ahora, el blog tiene como dirección web la dirección http://www.adriancepeda.es.
Como dije antes, esto no significa que desde la antigua dirección no se pueda acceder: el blog sigue gestionado por Blogger y, por tanto, al acceder al enlace antiguo, éste redirigirá a la nueva dirección, en la cual es importante escribir "www." debido entre otras cosas a futuras novedades en dicho enlace.
Se cumple, así, otro de los sueños que tenía cuando abrí el blog, el disponer de un dominio propio. Esto es algo que tengo que agradecer, sobre todo, a F.M.L. (no escribo el nombre completo por cuestiones de privacidad), por toda la ayuda proporcionada esta última semana.